Mi brazo derecho

Tardé medio año en levantar mi brazo casi hasta arriba, en un viaje a Portugal decidí hacerme una foto para demostrarlo, aquí está la prueba:

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Marzo de 2017, siete meses después de la operación. El brazo derecho casi casi está listo.

Ya hace casi un año de mi operación, de que me quitaran los ganglios y mi tumorcito. Aun tengo temas en el tintero, temas importantes como la radio, la terapia hormonal, las primeras revisiones, la recuperación psicológica y sobre todo hablar de cómo se lleva todo esto cuando ya ha pasado lo peor y comienzas de nuevo con tu vida. He querido darme unos meses sin el blog, creyéndome una frase, que repetía mucho al final del tratamiento y los meses siguientes, “ya no tengo nada que me preocupe todos los días”. Pero hay un tema que sí que he tenido mucho en mente, mi brazo derecho, es lo que más guerra me ha dado este tiempo desde que me operaron y me quitaron el tumor.

Comienzo desde el principio, al salir de la operación te sientes un poco invalida porque no puedes separar el brazo del cuerpo.  Además de no poder moverlo, el mínimo roce en la piel desde el hombro hasta el codo, me hacía sentir un montón de pinchacitos como los que sientes cuando se te duerme un pie. Me explicaron que esa sensación es porque al quitarte los ganglios también se llevan un montón de terminaciones nerviosas, por lo que sientes el brazo como dormido. Esa sensación puede durar hasta dos años, porque esos nervios sí que se regeneran y vuelven a crecer, yo ya los siento dentro de mi, jejeje, porque a día de hoy ya dejo que me cojan del brazo. Solo en la parte más cercana a la axila siguen los pinchazos, así que espero que en menos de un año ya haya desaparecido del todo la sensación extraña, y vuelva a poder echarme desodorante de roll-on y otras cosas que ahora no se me ocurre que se hagan con la axila.

El movimiento del brazo se recupera a través de ejercicios, que te dicen que empieces a hacer nada más te quiten el drenaje. Son ejercicios sencillos que debes hacer todos los días, y te recomiendan ya hacer siempre para estimular el movimiento de la linfa y evitar una enfermedad llamada linfedema que se produce porque la linfa se queda en el brazo, este se hincha y llegado a un punto ya no hay vuelta atrás. Me puse a mirar, como siempre, fotos en internet y es una enfermedad que estéticamente es horrible, la linfa se te queda atascada en el brazo, que se hincha y se te pone como una pierna de gordo. Por lo que me han contado al ser una enfermedad estética y nada dañina para la salud, no le hacen mucho caso, así que mejor prevenir. Al principio me obsesioné bastante, hay guías en internet que te dicen que no puedes hacer un montón de cosas con ese brazo y me agobié porque yo trabajo con peso. Esta preocupación se me quitó bastante cuando tuve la primera revisión con el oncólogo unas semanas después de la operación, y él no le dio ninguna importancia, me dijo que no hay nada concluyente que te diga que vas a tener esa enfermedad o como evitarla, así que mejor hacer vida normal con algunos cuidados, como por ejemplo, no llevar el bolso colgado de ese brazo. Por lo demás me dijo que podía hacer cualquier deporte y movimiento.

Al mes de operarme tenía que comenzar la radio, y para eso necesitaba poder tener el brazo extendido hacia arriba durante los diez minutos que tienes que estar en esa posición para el tratamiento. El primer día que me coloqué en la maquina, sufrí de veras, así que me fui a un fisio para que me ayudará, para poder seguir el tratamiento bien y sin dolor. Con su ayuda conseguí mover el brazo mejor, y me indicó más ejercicios que seguir haciendo para que me dejara de molestar cuando lo elevase. Me volvió a repetir que podía hacer cualquier cosa, menos saques en tenis. No me cambió nada la vida. 😉

He sido constante con los ejercicios todos estos meses, y he ido notando como el brazo mejoraba y como poco a poco conseguía subirlo hasta arriba. Todos los días al salir de la ducha repito los movimientos y así he podido seguir haciendo mi trabajo, coger peso, pero con cuidado, porque enseguida el brazo se me resiente, y me comienza a doler; moverlo siempre que esta mucho tiempo en la misma posición, porque notas como empieza a palpitar; no dormir recostada sobre el lado derecho, porque parece que se te va quedar sin sangre ese lado; ponerme protección solar siempre que llevo tirantes, para que no tenga ni la mínima rojez; estar atenta a dar el brazo izquierdo, cuando me hacen un análisis; y he aprendido a llevar el bolso en el lado contrario al que solía. Todavía me queda ponerlo más a prueba jugando por ejemplo al padel,  empezaré este verano con las palas, a ver qué tal.

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3 Comments

  1. Gracias por tu fuerza Pao!!! Te queremos mucho y lamentamos q no hayamos coincidido pata vernos en Madrid. La próxima será, aquí o allá!!! 😘😘😘😘

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